lunes 14 septiembre 2026 - 17:58
Expertos: Yemen pulveriza ilusiones de EE. UU. e Israel y redefine la correlación de fuerzas

Hawzah / Varios analistas y expertos árabes en asuntos militares y estratégicos enfatizaron: Los acontecimientos sobre el terreno en Yemen ya no se limitan a las fronteras geográficas locales ni al marco de una confrontación militar interna.

Según el grupo de traducción de la Agencia de Noticias Hawzah, varios expertos árabes en asuntos militares y estratégicos destacaron en entrevistas exclusivas con la cadena satelital Al-Masirah: Los acontecimientos sobre el terreno en Yemen ya no se circunscriben a los límites geográficos locales o a una pugna armada interna, tras las recientes transformaciones que provocaron un viraje profundo en la naturaleza del conflicto y en la correlación de fuerzas a nivel regional.

Los analistas señalaron: Las bases que servían como centros de apoyo logístico y de despliegue para las fuerzas mercenarias supeditadas al enemigo saudí forman hoy parte de un nuevo escenario que se impone sobre los cálculos de la seguridad, la energía y la navegación internacional.

Indicaron que la trascendencia de la «Costa Occidental» sobrepasa su posición geográfica debido a su conexión directa con el estrecho de Bab el-Mandeb, el mar Rojo y las rutas del comercio marítimo mundial; además de constituir el principal corredor de abastecimiento militar proveniente de territorio saudí hacia los frentes de combate en el interior yemení. Con la recuperación de la soberanía yemení sobre amplias extensiones de dicha costa, han emergido repercusiones estratégicas determinantes vinculadas al desenlace de la guerra, la unidad territorial de Yemen y la configuración de la presencia regional e internacional en la zona.

Asimismo, precisaron: Frente al acelerado colapso de las fuerzas del enemigo saudí, quedaron al descubierto los signos del fracaso de las apuestas militares y de inteligencia en las que Riad y sus aliados se habían apoyado durante los años de agresión. Paralelamente, los datos de campo revelan que las Fuerzas Armadas yemeníes contaban con información de inteligencia milimétrica y un plan operacional articulado, lo que les permitió asestar golpes contundentes y tomar el control de posiciones, armamento y centros neurálgicos de mando y abastecimiento de sumo valor táctico.

Abi Raad: La inteligencia yemení facilitó el ataque contra «Sharurah» y el corte de las líneas de suministro

En este contexto, el general de brigada Ali Abi Raad, analista en temas militares y estratégicos, aseveró: La información y los datos de inteligencia en manos de las Fuerzas Armadas yemeníes constituyen la prueba más elocuente de la precisión quirúrgica de sus ofensivas, ya sea en la base estratégica de «Sharurah», en Nayrán y Jizán, o en el interior del territorio yemení, incluidos Marib, Taiz y los enclaves de las milicias prosaudíes.

Explicó que este esfuerzo de inteligencia no fue producto del azar, sino el resultado de un minucioso trabajo continuado a lo largo de meses y semanas, en el que se recopilaron y procesaron datos cruciales hasta el momento decisivo del inicio de la batalla.

Subrayó que la base de «Sharurah» representa un enclave esencial de carácter logístico y operativo simultáneo, puesto que desde allí se canalizaban las provisiones y pertrechos procedentes del territorio saudí hacia los distintos frentes de combate, según la filiación de los grupos destinatarios.

Abi Raad indicó que el punto de partida de la ofensiva se fijó en la región de «Al-Wadiah», el paso fronterizo de Al-Wadiah y «Al-Abr», donde inicialmente se congregaban las concentraciones enemigas. Las tropas yemeníes, basándose en informes fidedignos y empleando el armamento idóneo —incluidos misiles balísticos y vehículos aéreos no tripulados—, bombardearon dichas concentraciones en Al-Abr, Al-Zaniyah y otros sectores clave.

Recordó además que la entrada en acción de las Fuerzas Armadas yemeníes marcó un punto de inflexión que desencadenó lo que puede calificarse como un cambio táctico y geopolítico de primer orden, no solo a nivel de las fuerzas locales, sino en el tablero de toda la región; transformando una confrontación interna y escaramuzas por el control de colinas y ciudades en una profunda reconfiguración de la geopolítica regional vinculada a la seguridad energética y a las líneas de navegación marítima internacional.

Aclaró que el pleno control yemení sobre toda la Costa Occidental, aunado al dominio de enclaves de alto valor político y socioeconómico, ha consolidado una nueva realidad fáctica sobre el terreno. «Sharurah» constituía el epicentro del soporte logístico y albergaba salas de operaciones conjuntas que coordinaban el movimiento de blindados hacia el interior de Yemen, el transporte de pertrechos y la sincronización entre las diversas facciones afines a la coalición agresora.

El general Abi Raad puntualizó: A estas facciones mercenarias no las unía más que el financiamiento y los petrodólares saudíes, mientras que lo que distingue de manera categórica a las Fuerzas Armadas de Yemen es su férrea cohesión doctrinal y su extraordinaria capacidad de articulación y combate coordinado.

Para respaldar sus afirmaciones, mencionó los logros alcanzados en el Gran y Pequeño Archipiélago, así como en las islas de «Zuqar» y «Mayun», donde las tropas yemeníes capturaron radares de exploración, centros de señales y teledetección, además de avanzados dispositivos de perturbación electrónica (jammers), entre ellos el sistema francés «Panthère», destinado primordialmente a neutralizar drones.

Añadió que los combatientes yemeníes desmantelaron asimismo en la isla de Mayun un sistema de defensa aérea identificado como de fabricación israelí, lo que evidencia el involucramiento previo de los Emiratos Árabes Unidos y otros actores en la zona.

El analista militar recalcó que los objetivos primordiales de las maniobras yemeníes fueron, en primer término, estrechar el cerco sobre las formaciones militares operadas bajo el mando saudí y, en segundo lugar, cortar de raíz la arteria de abastecimiento logístico que penetraba desde el interior del Reino wahabí. Dicha meta se consumó bombardeando su cuartel general en «Sharurah» y neutralizando los corredores de aprovisionamiento que se extendían desde «Al-Maqhar» hacia «Taiz» y de «Taiz» hacia «Adén».

Asimismo, calificó a Taiz como una posición de gran valor estratégico sobre la cual las fuerzas yemeníes intensificaron su presión, explicando que el bloqueo del eje suroccidental implica cortar la comunicación física y las rutas de suministro entre dicho sector y la ciudad de Adén. Las Fuerzas Armadas yemeníes han manifestado expresamente su negativa a verse arrastradas a confrontaciones fratricidas estériles.

En ese mismo sentido, Abi Raad evocó la célebre advertencia lanzada en agosto de 2015 por el laureado periodista y escritor egipcio Mohamed Hassanein Heikal, quien aconsejó enérgicamente a Riad no involucrarse en una guerra contra Yemen, previniendo que Yemen es un terreno intrincado y complejo, habitado por un pueblo de proverbial entereza y bravura que jamás se rinde ni puede ser doblegado.

Señaló que la coyuntura presente demuestra el pantano en el que Arabia Saudita se ha hundido: el desplome fulminante del frente y el control total de los combatientes yemeníes han empujado a los medios de comunicación y portavoces afines a la coalición a intercambiarse acusaciones sobre los motivos de semejante debacle.

El general desmontó las justificaciones que atribuían el descalabro a la incapacidad saudí para llenar el vacío dejado por la retirada emiratí, revelando que fueron los propios emiratíes quienes presionaron a Washington para impedir el respaldo aéreo a Riad. Enfatizó que tales pretextos no hacen más que evidenciar la magnitud del fracaso ante las proezas heroicas de los combatientes yemeníes, a quienes describió cruzando desfiladeros escarpados y montañas con el armamento a cuestas por rutas inverosímiles, logrando hazañas que rayan en lo milagroso.

Asimismo, subrayó que la vergonzosa derrota de las fuerzas prosaudíes derivó en la captura de botines de guerra valorados en cientos de millones de dólares, consistentes en equipos de última generación suministrados por Riad con exorbitantes desembolsos. La inmensa mayoría de este armamento es de manufactura estadounidense, destacando vehículos blindados «Oshkosh» y «Nimr», piezas de artillería pesada con obuses de 155 y 175 mm, y abundantes depósitos de munición que las tropas enemigas ni siquiera alcanzaron a desplegar.

Para concluir, el general Abi Raad apuntó que el plan operativo ejecutado por las tropas yemeníes a una velocidad fulgurante pulverizó estas formaciones en menos de 36 horas, provocando tal descontrol en las filas prosaudíes que sus propios efectivos llegaron a derribar un dron de la fuerza aérea saudí creyendo que pertenecía a Yemen.

Hamieh: Riad y Occidente fracasaron rotundamente en penetrar la red de inteligencia yemení

Por su parte, el Dr. Ali Hamieh, investigador y analista de temas estratégicos, aseveró: Ni Arabia Saudita ni las potencias occidentales —a pesar de los continuos bombardeos e incursiones de agresión perpetradas por EE. UU., el régimen sionista y Gran Bretaña entre 2015 y 2022— lograron abrir una sola brecha en el blindaje de seguridad e inteligencia interior de Yemen.

Explicó que sucedió exactamente lo contrario: Yemen demostró contar con una capacidad de inteligencia militar y de detección temprana tan sofisticada que le permitió, en un plazo relámpago y determinante, reconquistar más de 5.400 kilómetros cuadrados que se hallaban bajo ocupación de las tropas saudíes y sus elementos mercenarios.

El experto destacó que esta superficie no es un área territorial cualquiera, sino el auténtico «pulmón» por el que respira el comercio internacional y un punto neurálgico del que el mundo no puede prescindir. La solidez e invulnerabilidad de las capacidades yemeníes disuadieron la intervención directa de cualquier potencia, encabezada por Estados Unidos, debido a su absoluto desconocimiento de las cartas y sorpresas que guardaba Yemen.

Hamieh sostuvo que estos hechos comprueban fehacientemente que la superioridad tecnológica y armamentista por sí sola resulta estéril si carece de voluntad y convicción de combate. Contrastó la presencia naval de los saudíes, mercenarios y estadounidenses en el mar Rojo, el golfo de Adén y el mar Arábigo con la determinación inquebrantable de Yemen de movilizar todas sus capacidades latentes para liberar Bab el-Mandeb y reintegrarlo a la soberanía nacional.

A su juicio, este paso decisivo puede ser el prólogo definitivo para la reunificación de Yemen, pues ha introducido variables mayúsculas en el tablero regional, demostrando que la resistencia en un solo punto clave puede cambiar el rumbo geopolítico de todo un conflicto.

Agregó que el Eje de la Resistencia adquiere un nuevo y vigoroso impulso gracias al teatro de operaciones yemení, el cual ha dinamitado las viejas ecuaciones militares a tal punto que el propio expresidente Donald Trump declaró su negativa a involucrarse en esa contienda, asunto sobre el cual figuras como Hillary Clinton también se vieron obligadas a pronunciarse.

Resaltó que oficiales del ejército y divisiones enteras del sur de Yemen han comenzado a sumarse al gobierno legítimo de Saná, al que calificó como baluarte inexpugnable de dignidad, no solo para los yemeníes, sino para todo aquel que lucha contra la tiranía y en defensa de la causa palestina.

Afirmó enfáticamente: Si Yemen hubiera contado desde el principio del conflicto árabe-sionista con los medios para coordinarse con la Resistencia, Palestina habría sido liberada hace mucho tiempo; no obstante, bajo el liderazgo de Sayyed Abdul-Malik Badruddin al-Houthi, Yemen no ha escatimado esfuerzo alguno en apoyar la causa palestina, a Gaza, al Líbano, al Eje de la Resistencia y a todos los oprimidos del mundo, pese a padecer un férreo bloqueo de más de once años.

El Dr. Hamieh concluyó afirmando que estos hitos marcan un punto de inflexión que allanará el camino a victorias aún mayores, recordando que el colapso de 38 brigadas enemigas —equivalente a unos diez cuerpos de ejército completos, una cifra que muchos estados no poseen en su totalidad militar— constituye una derrota colosal sin precedentes.

Bazzi: Lo ocurrido causó un terremoto geopolítico y desnudó ejércitos de papel y una red de corrupción sistémica

Por su parte, el politólogo e investigador Dr. Wasim Bazzi sostuvo: Los ecos de lo acaecido en la Costa Occidental continúan estremeciendo el ámbito regional y mundial. Aunque los combatientes yemeníes palparon los frutos palpables en el campo de batalla, el suceso constituyó un verdadero terremoto militar y político en toda regla.

Explicó que las ondas expansivas de este terremoto continúan adquiriendo múltiples interpretaciones, mientras que la búsqueda de explicaciones se extiende desde los despachos de Washington hasta el régimen sionista, ante un tablero regional que redefine aceleradamente la correlación de fuerzas.

Indicó que centros de análisis estadounidenses investigan atónitos la celeridad con que se derrumbó dicha región, cuya superficie equivale a casi la mitad de todo el territorio libanés (10.452 kilómetros cuadrados).

Señaló que la cadena de escándalos y filtraciones que ha salido a la luz tras estos combates no puede eclipsar el tremendo golpe asestado por Yemen a la maquinaria de guerra saudí y a sus cadenas logísticas.

Recalcó que la cobertura pormenorizada por parte de un conglomerado mediático estadounidense de la talla de la cadena CNN da testimonio de la contundencia y trascendencia del golpe. Estimó que se trata de un hito sin parangón en el historial bélico con Arabia Saudita y sus socios occidentales, consolidando equilibrios que van más allá del control sobre Bab el-Mandeb y la supremacía marítima sobre el mar Rojo.

En esta misma línea, Bazzi aludió a estimaciones e informes de inteligencia estadounidenses sobre el impacto de los ataques yemeníes contra objetivos en Jizán, Asir, Abha, Jamis Mushait y Nayrán. Detalló que una entidad especializada tasó las pérdidas sufridas por la petrolera estatal «Aramco» como resultado de dichas incursiones en más de 20.000 millones de dólares, advirtiendo que resarcir tales destrozos podría requerir más de seis años.

Para finalizar, el Dr. Wasim Bazzi remarcó que las continuas operaciones quirúrgicas desplegadas por las Fuerzas Armadas yemeníes en la profundidad del territorio saudí y en las zonas ocupadas de Yemen representan golpes demoledores para Riad a nivel económico, militar y político, consolidando definitivamente a Yemen como un actor determinante y de ineludible peso en el escenario regional y global.

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